Clínica y Residencial Gerardo

Vocación de familia

Uruguayana 3222
Bella Vista

Con más de 20 años de experiencia, espacios luminosos y de gran estructura, Residencial Gerardo se preocupa por hacer del hogar un sitio de comunidad e integración, donde los residentes y familiares sientan que están en su casa.

Enfocados en la recuperación mediante un trato ameno y profesional, con un ambiente tranquilo pero de permanente diálogo y conexión, el residencial apuesta a la integración de la familia como un pilar importante para la estabilidad y bienestar de los residentes.

  • Pioneros en cuidados especiales
  • Atendido por profesionales de la salud
  • Equipo sólido y profesional

ESPECIALIZADOS EN RECUPERACIÓN

La superación que nuestros mayores demuestran día tras día es la motivación de un equipo especializado que busca soluciones a los problemas que se presentan en la tercera edad. La solidez y dedicación es el reflejo de un espíritu vocacional tan necesario para este rol.

Susana, una de las cuidadoras, trabaja hace 9 años en el residencial. Carolina está hace 14 años y Luisa Pereda se jubiló recientemente, nos acompañaba desde el año 2003” -- Claudia Gentilini, Directora

Con asistencia las 24hs, Gerardo fue uno de los primeros residenciales en trabajar con cuidados especiales, ofreciendo un plan integral de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación que es llevado adelante por cuidadoras capacitadas y excelentes profesionales de la salud:

Claudia Gentilini

Aux. Enfermería

Lic. Leonardo Mendez

Prof. de Educación Física y Fisioterapeuta

Dr. Fernando Labanca

Médico Geriatra Gerontólogo

Lic. Sandra Antúnez

Psicóloga

EL HOGAR, UN ESPACIO PROPIO

La casa es un enorme espacio de 600 m², cuenta con 2 amplios salones, cocina, habitaciones y un gran patio con árboles y mesas, además de una hermosa glorieta de rosas, que es la zona preferida para los días de calor.

Nuestros mayores hacen de la casa su lugar de pertenencia, decoran las habitaciones a su gusto, incluso con objetos y mobiliario que deciden traer consigo.

“Había un residente que usaba una de las habitaciones en desuso como taller para sus trenes de madera. También había otro residente que plantaba. El que venga puede continuar su proyecto, siempre encontramos un espacio para eso” -- Claudia Gentilini, Directora

  • Habitaciones privadas y compartidas
  • Calefacción central
  • Espacios verdes
  • Baños acondicionados para silla de ruedas
  • Ambientes con iluminación natural
RICA COMIDA Y DIVERSIÓN
Alimentación

Con 35 menúes diferentes supervisados por una nutricionista, las 4 comidas se hacen presentes y cada día de la semana tiene un grupo alimenticio como protagonista (pescado, pollo, pasta, etc).

La merienda es uno de los momentos más esperados por los residentes, cuando se puede disfrutar de mermeladas, panes y bebidas calientes. Respetar una rutina es importante para mantener una constancia y organización a la hora de comer.

  • 4 comidas + colaciones
  • Supervisado por nutricionista
  • Menús semanales
Actividades

El taller de arte, manualidades y creatividad es una instancia para el estímulo y el desarrollo; un momento de encuentro muy esperado por los residentes, que cada semana renueva su motivación y los ayuda a mentenerse activos.

En el taller de música, nuestros mayores formaron un coro llamado "Chiquilladas", donde la unión y el trabajo en equipo mediante las diversas formas de expresión se hacen presentes. Las letras también tienen su espacio: para leer, escribir y recitar.

  • Talleres de actividades de estimulación cognitiva
  • Musicoterapia
  • Gimnasia
  • Talleres literarios
  • Actividades lúdicas
  • Taller de arte
  • Manualidades y creatividad
  • Taller de música

También celebramos fiestas temáticas y cumpleaños. Un sábado al mes se hace un baile con pizza, a pedido de los huéspedes, y los cumpleaños se festejan con rica comida, decoraciones y mariachis en vivo.

Cuando se hace referencia a un lugar como el que vivimos algunos dicen: residencia de ancianos, otros dicen casas de salud ésta forma se refieren a sus funciones básicas, lugar donde vivir y el cuidado de la salud. En mi caso yo prefiero llamarle hogar, porque así lo siento. En esta casa convivimos veteranos de distintas edades y estados de salud, he utilizado la palabra convivimos porque vivimos en conjunto, celebramos alegrías y sentimos dolor con los otros y cobramos total conciencia de nuestra condición de viejos, no tengo problema en utilizar la palabra viejo ya que alude a una de nuestras características positivas, hemos vivido. Somos del siglo XX, problemático y febril, como decía Discépolo. En los tiempos que hemos recorrido pasó de todo y cada quién aprendió de las malas y a su vez disfrutó de las buenas, de los buenos momentos que perduran en el recuerdo. Por eso mis queridos, hoy siento que tengo 20 años y algo más de 600 meses. La convivencia con los compañeros y las laburantes que nos ayudan, nos mantienen en la actitud de descubrir algo nuevo. Esa es la vida” -- Uruguay Ortíz

En diciembre de 2003 llego a la clínica por una suplencia de 15 días. Fueron pasando los días, meses y años; exactamente 16 años, los cuales me dejaron hermosos recuerdos y anécdotas. Conocí muchos abuelos que tenían ese encanto que hacían que tus 8 horas se pasaran volando. Tuve muchas experiencias lindas que guardo en mi corazón. Abuelos que tenían muchas mañas y que te hacían cómplice de ellos, cosa que yo disfrutaba mucho. La ropa y la comida eran sus cosas preferidas, el mate era sagrado para los que tomaban. Al ingresar un residente tratábamos de continuar sus costumbres hasta que de a poco los llevábamos a la rutina de la casa. Tanto es así que una señora que entró, los jueves antes de la pasta tenía que tomar sopa. Si no le daba, no comía. La sopa se hace siempre para la noche, pues ella tenía que tomarla al medio día. ¡Como me costó acostumbrarme! Otra señora si había sandia de postre, pues debía comer primero la sandía y después el almuerzo. Y así un millón de anécdotas. También nos han dejado herencias. Una señora ingreso jugando un 5 de oro, después de 6 años cuando físicamente ya no estaba, seguimos hasta el día de hoy jugando sus números. Nunca sacamos un mango, pero no podemos dejar de jugarlo. Un día el socio de la empresa dijo "sale cordero a las brasas", y se hizo parado en el medio del patio; eso fue inolvidable para todos, como la cazuela del Primero de Mayo. Los bailarines nunca faltaron, ellos siempre dispuestos para todas las actividades, disfrutan todo al máximo. Fue lindo ser cómplice de todos y todas porque no solo aprendes a quererlos sino que tienen mucho para enseñarte. Mimarlos, cumplirles las mañas, respetarlos, cuidarlos, aprender de ellos, durante todos esos años me brindó mucha sabiduría. Gracias por tanto” -- Luisa Pereda

1930/2019
Médico en dirección técnica
Personal de enfermería
Psicólogo/a
Servicios de alimentación supervisado por nutricionista
Ambientes con iluminación natural
Habitación privada con baño compartido
Baños para sillas de ruedas
Calefacción central
Espacios verdes
Servicio de cadetería
Talleres de actividades de estimulación cognitiva
Atención estética (peluquería, etc.)
Fisioterapia
Podología
Música
Talleres literarios
Talleres de música
Actividades lúdicas (bingo, juegos de cartas, etc.)
Fiestas temáticas y cumpleaños
Paseos y salidas
TV cable
WiFi

Completá el formulario para contactarte directamente con este residencial.

2203 1222
Claudia Gentilini